11 junio 2007

No tan sorpresa

Ayer u hoy, no sé realmente cuándo fue pues creo que ya era hoy pero sin embargo para mí seguía siendo ayer. Y lo mismo que ayer me pasa hoy. Si ya sé que así dicho es un trabalenguas y hasta a mí me cuesta entenderme pero si me paro a pensar un poquito sé lo que digo y por qué lo digo.
Veréis en mi ordenador (y digo mi porque fui yo la primera quien se puso a trabajar con él) escribimos los tres: mi marido, mi hijo y yo.
Jesús, mi marido, generalmente lo utilizar para hacer escritos de las oficina y recursos, muchos recursos, pues cuando no es por pito es por flauta, el caso que le gusta (sí, sí, le gusta, estoy convencida) de hacer reclamaciones a organismos oficiales, o cartas a políticos, y ¡cómo no! a su querido Real Madrid, que a veces odia por lo mal que juegan y lo mucho que cobran. Bueno, a veces, lo hace también para cosas más simples y sencillas, pero fundamentalmente es para cosas como veréis de peso y embergadura. Yo perdono el bollo por el coscorrón. Tengo que estar muy, pero que muy cabreada para que me ponga al ordenador a escribir tipo abogado y eso que, sinceramente, cuando estoy de muy mala leche me salen las palabras solas y de una coherencia y una lucidez que hasta yo misma me asombro y alucino. Palabras que habitualmente no uso, me vienen solas y las aplico en el lugar que corresponde como si hubiera estudiado Derecho. Será una aptitud porque no penséis que tengo ninguna formación para ello ¡qué va!, pero si me cuesta hasta leer la novela que esté de moda.
A lo que iva y no voy. Quizás lo estoy alargando de forma premeditada porque no sé muy bien, ni muy mal, tampoco, cómo decir, cómo ... mejor sigo otro día. Noto que las pastillas de dormir me están nublando la vista y el pensamiento, y esto es una cosa muy seria que requiere tener la mayor lucidez para tratarla con todo el rigor y toda la sensibilidad que quisiera pues es un tema de mi hijo y que no sé para dónde tirar si es que tengo tirar para algún sitio o quedarme quieta y estar espectante de lo que haga, diga, o hable.